sábado, 20 de enero de 2018

Quiero emprender pero no sé cómo comenzar


Una pregunta recurrente en muchos de los grupos de facebook a los que pertenezco es ¿En qué puedo emprender?, la veo todos los días y es por eso que se me ha ocurrido hacer éste artículo, en el que espero poder aclarar las dudas de muchos que, a diario, se preguntan cómo empezar.

Algo que necesitas saber antes que nada es que emprender no es lanzarse a la calle a ver que pasa, siempre es bueno que sigas una serie de pasos, los cuales detallaré a continuación.

Lo primero que debes tener en cuenta a la hora de comenzar a emprender, ya sea por Internet o a través de un local es una serie de preguntas:

1.-¿Qué sabes hacer?

Ésta es, quizá, la pregunta más importante que debes responderte a tí mismo. Determinar tus propios talentos es crucial a la hora de comenzar tu propio negocio. ¿Sabes hacer pulseras? ¿Lo tuyo son las ventas? ¿Aprendiste a hacer manualidades y recuerdos en algún curso?, pues bien, ya tienes lo inicial.

Ten en cuenta que puedes saber hacer muchas cosas, elabora una lista nombrando cada una de ellas, así podrás conocer tus aptitudes. No tengas miedo de colocar en esa lista tus dotes artísticos; si sabes dibujar, pintar o cantar también es válido.

2.-¿Qué es lo que más te gusta?

Con base en la lista que has elaborado anteriormente, define cuál de todas esas actividades es la que más te apasiona. ¿Dibujar te parece magnífico?, genial, puedes decirle a tus amigos que comenzarás retratos o caricaturas para comenzar a correr la voz.

3.-Estudia el mercado:

No es suficiente con que conozcas tus aptitudes, tampoco basta ser el mejor dibujante del mundo o un creador de excelente joyería si no estudias el mercado. Determina las preferencias y necesidades de tu entorno a través de una encuesta sencilla. Qué compran, cuándo, a quién y con qué frecuencia te darán datos importantes a la hora de comenzar.

4.-Invierte lo necesario: No escatimes ni dejes para después. No todos tienen las agallas de comenzar un negocio propio y la competencia puede ser ruda. Si has seguido los pasos anteriores podás invertir con confianza sin incurrir en pérdidas. Además, comprar todo lo necesario asegura que le darás un producto de calidad a tus clientes.

5.- Desarrolla tu producto o servicio diferenciándote de los demás:

Con base en lo anterior desarrolla tu producto o servicio, identifica las debilidades de quienes ofrecen cosas similares y conviértelas en tus fortalezas. Por ejemplo, si vas a vender donuts y el señor de la esquina también lo hace, busca diferenciarte de él de alguna manera.

Por ejemplo, si él vende las donuts de un único tamaño, puedes elaborar unas más pequeñas que puedas vender a un precio menor. Así abarcarías distintos presupuestos. También podrías hacer una donut familiar, no me preguntes cómo, pero sería genial.

6.- Elabora un plan:

¿Quieres vender al mayor o al detal? ¿Quieres abarcar los dos tipos de clientes? Mide antes de esto tus capacidades de producción haciendo pruebas. ¿Cuánto puedes hacer en un día bajo presión? Evalúa tu nivel máximo y establece una cifra que te ayudará a trabajar más cómodamente, de ésta forma sabrás cuánto es el máximo que puedes abarcar sin volverte loco.

El Método Rápido para Eliminar tus Malos Hábitos

7.- Lanza tu producto:

Una vez realizados los pasos anteriores, estarás preparado para patear las calles ofreciendo tus productos o servicios a tu público objetivo. Pero ojo, ésta es la etapa en la que la gran mayoría se equivoca. El proceso de emprendimiento continúa, así que te conviene seguir leyendo.

8.-Mide la satisfacción:

Pregunta a tus compradores qué les ha parecido el producto, determina si es necesario realizar mejoras y efectúalas en el menor tiempo posible para así mantenerlos fieles a lo que vendes.

En este punto debes ser muy cuidadoso, ya que las opiniones de los clientes pueden ser muchas y muy diversas. Enfócate en la respuesta más frecuente, pero no olvides a la minoría. Recuerda que ellos también te dan su dinero.

9.- Diversifica:

Dar siempre el mismo producto o servicio a tus clientes, suele aburrirlos. Diversificar no necesariamente quiere decir que elabores un nuevo producto, simplemente que puedes añadir un valor al que ya comercializas. Si por ejemplo te dedicas al dibujo a lápiz, podrías ofrecer un plus al hacerlo a color. Ojo, esto también depende de si puedes invertir parte de tus ganancias en algo más. Generalmente esta fase se realiza después de que tu producto está posicionado.

10.- No te pongas límites:

¿Recuerdas que unas líneas más arriba te pedí que evaluaras tu nivel máximo? Pues bien, una vez que llegues a ese tope, si no te das tiempo para hacer más nada que no sea trabajar, será momento entonces de buscar un ayudante. Si el negocio va bien, puedes tener, para empezar, un empleado de medio tiempo que te asista en la elaboración de tus productos y haga la labor diaria más llevadera.

Para concluir, es necesario que sepas que emprender un negocio propio puede ser muchas veces frustrante. Todos los emprendedores pasamos por etapas difíciles que muchas veces nos hacen pensar en si lo más correcto es tirar la toalla. Si esto llega a pasarte no te desesperes, es parte de las pruebas que uno enfrenta para demostrarse a sí mismo que posee la disciplina y la actitud necesaria para continuar.

Si te ha gustado este artículo, déja un hola en los comentarios.
grupo-tu-empresa-online

Únete a nuestro grupo de facebook

Unirme

Suscríbete

#TuEmpresaOnline

Comienza desde ya a crear tu negocio en Internet

Copyright Tu Empresa Online, 2019. Derechos reservados.

Condiciones de uso y privacidad