no hagas spam


Hace mucho que vengo analizando ciertos comportamientos en las personas y realmente dan mucho de que hablar.

La necesidad de interacción, reconocimiento y aprobación en las Redes Sociales se ha vuelto tan imperiosa para algunas personas, que nos pone a pensar en lo dependientes que pueden ser algunos de este tipo de "premios" por su creatividad, visión o ingenio.

Vulnerar la privacidad de alguien y llenar su correo, buzón de mensajes de texto, Telegram o Whatsapp de SPAM es en muchos lugares considerado un delito, especialmente si no has recibido consentimiento de dichas personas para efectuar esas acciones.

Debido al bajo porcentaje de alcance de redes sociales como Facebook e Instagram, muchos se han dado a la tarea de enviar en forma privada o mediante listas, mensajes con sus últimos posts de Instagram, o peor aún, promociones o publicidad.

Todo esto sin el consentimiento del receptor.

Malo, muy malo.

Existen formas implícitas de dar el consentimiento para recibir mensajes, sin embargo todas ofrecen la posibilidad de darte de baja si llega a tornarse molesto. La más conocida es la de suscribirse a una lista de correos. ¿Por qué pocas personas se suscriben? Por la misma razón: Todos odiamos el SPAM.

En apps como Telegram, tienes la opción de suscribirte a un canal o ingresar a un grupo.

En apps como Whatsapp, se pueden crear grupos abiertos o cerrados para la difusión del contenido. Las listas de difusión también son una opción.

Pero ojo con esto, que se requiere que las personas te den su consentimiento para recibir tus mensajes, los cuales deben tener una frecuencia decente antes de volverse molestos.

Y no, silenciar o bloquear no es la solución, es respetar la privacidad e intimidad de las personas.

Existe una gran diferencia entre crear un canal de difusión para tus contenidos (nosotros tenemos nuestro canal de whatsapp y de Telegram) y vulnerar a otras personas mediante el envío de mensajes directos, si bien la creación de listas de difusión es válida, como dijimos anteriormente, bajo consentimiento del receptor, enviar mensajes directos es una práctica nefasta, a la que debemos reaccionar de forma contundente.

Somos libres de elegir a quién le damos nuestro número telefónico, pero esto no le da libertad a dicha persona de llenar nuestro buzón de ideas, escritos, publicaciones del Instagram, Facebook o blog, publicidad y más.

Porque sí, pedirle a otros que visiten tu último post es una práctica SPAM, especialmente si dicha persona ya te sigue en las redes.

Si no me he suscrito a tu lista de correos, si no estoy en tu grupo de Whatsapp, si no estoy en tu canal de Telegram, no me envíes mensajes directos para que vea tus contenidos. Cuando quiera leerte, iré a tus redes, a tu blog, o a donde estés publicando.

La delgada línea entre el SPAM y el valor:


Ya dije lo que tenía que decir con respecto a las malas prácticas así que vamos con un poco de lógica:

El argumento del "contenido de valor" ya está super gastado, y como dice el titular, hay una delgada línea que separa al valor del SPAM.

¿Cuándo es valor?


Para que un contenido o mensaje sea considerado de valor, debe cumplir al menos dos de los siguientes parámetros:

➕Debe resolver un problema.
➕Debe contener un mensaje.
➕Debe estar alineado con los intereses del receptor.
➕Debe tener una frecuencia baja o media.

¿Cuándo es considerado SPAM?


No creas que porque tu contenido es bueno, la gente no se cansará. Hoy en día se cansan incluso de las noticias, y eso que mantenernos al tanto de lo que sucede en el mundo es una necesidad básica.

Hay que bajarnos de la nube.

Un contenido se considera SPAM cuando cumple al menos uno de los siguientes parámetros:

➕Es excesivamente frecuente.
➕No está alineado con los intereses del receptor.
➕Es irrelevante.
➕No ha sido solicitado.
➕Corresponde a promociones, publicidad y afines.
➕Vulnera la privacidad o intimidad de la persona que lo recibe.

Además de esto es una práctica molesta que produce desconexión con el emisor. Lo que en un inicio era interés, puede convertirse en rechazo, hacer SPAM puede convertir a quien pudo ser tu cliente o seguidor fiel en alguien que no quiera nada de ti.

Sobre el SPAM en comunidades:


No podía terminar este artículo sin nombrar esta práctica que también suele ser molesta, además de mostrar la falta de ética de la personas que la realizan.

Existen comunidades destinadas a hacer SPAM en las que puedes publicar toda la publicidad que gustes.

Hay comunidades temáticas donde la autopromoción moderada es permitida.

Pero también hay comunidades temáticas, "lugares virtuales de reunión" donde la autopromoción intrusiva está prohibida.

El problema es cuando un spammer se mezcla en el segundo o tercer grupo.

Y esto más que una violación a la privacidad denota una falta de ética y de estrategia en lo que se hace.

Sin embargo, comprendo perfectamente la intención de estas personas de hacer SPAM en comunidades temáticas, y es que el mensaje suele ser más contundente.

Aún así, hay muchas formas de llegar a tu público objetivo sin necesidad de que te consideren un spammer, ya que a la larga no te an a ver como un profesional, sino como alguien intrusivo y fastidioso. Las cosas se volverán en tu contra.