"No conozco la clave del éxito, pero la del fracaso consiste en hacer feliz a todo el mundo."

Las palabras de Woody Allen, hoy más que nunca, siguen resonando en los negocios. 

Y es que no pasa un sólo día en que aquel que comienza a emprender se deje de topar con que las preferencias del público son totalmente distintas a las que consideraba: Que si no le gusta tu lenguaje, que si tu blog se ve horrible, que si usas un gestor de contenidos que no es el mismo que el de todos (esto me lo dicen a cada rato), que si tienes poco contenido, que si no apareces en las búsquedas, que si tienes pocos seguidores...

Todos nos enfrentamos a este tipo de críticas, muchas veces más destructivas que constructivas, y por lo general terminamos deprimidos y con ganas de tirar la toalla.

La mayoría de éstas, provienen de personas que no pertenecen a nuestro público objetivo. Son personas cuyo nivel de autoestima está por los suelos y que lo reflejan lanzando odio a todo el que desea salir de su zona de confort.

Es cierto, tenemos que evolucionar: si nuestro blog se ve mal, mejorarlo, si nuestro lenguaje se malinterpreta, cambiar las palabras. Si tienes poco contenido, seguir creando es la opción. Si usas el gestor de tu preferencia ya sea Blogger, Wordpress, Webnode, Wix, Tumblr o el que sea, lo importante es que puedas llevar el mensaje a tu audiencia y que te des a conocer. Ya luego podrás comprar un hosting propio y colocar tu negocio en una web formal si lo necesitas.

Sí, solo si lo necesitas. No estás obligado, no tienes que complacerlos a todos. Lo importante es que te sientas cómodo contigo mismo y que hagas lo que te gusta hacer, que escribas sobre lo que quieras escribir, que te expreses y que seas conocido por lo que haces. Ese es el verdadero poder de estos medios: Tienes la posibilidad de llegar a muchas personas dentro y fuera de tus fronteras en forma gratuita. Sólo necesitas tiempo.

Lo demás es marketing: Si no tienes tiempo es normal que tengas que pagarle a alguien más por el suyo. Pero si lo tienes, entonces lo más importante ya está en tus manos.

Hay muchas herramientas gratuitas que te ayudarán a despegar: la muestra más clara de eso son las redes sociales, muchos no han invertido siquiera un dólar en ellas y aún así son su fuente de trabajo.

Adaptarse a la audiencia está bien, esto quiere decir que los escuchas. El problema es cuando las opiniones individuales empiezan a hacer mella en tu cerebro y comienzas a preguntarte ¿Es necesario cambiar?

Te daré la respuesta: cambia únicamente cuando tu negocio se vea afectado, por ejemplo, si bajan las ventas y descubres que hay un problema de comunicación, o si de verdad ya tu blog no te gusta o ves que sus funciones limitan el potencial de tu negocio. Cambia si es para mejorar.

Pero no cambies por el capricho de otros, no cambies porque te critiquen, ya que al fin y al cabo siempre habrá alguien que lo haga.

Siempre, y eso es lo más difícil de emprender y de comenzar tu propio negocio: saber vivir con las críticas.

En palabras de Muhammad Alí:

"No te rindas, sufre ahora y vive el resto de tu vida como un campeón."

¡Adelante! 😊